Qué es realmente la sensibilidad
Bajo el esmalte se encuentra la dentina, una capa llena de diminutos conductos que llegan hasta el nervio. Cuando el esmalte se desgasta o la encía se retrae, esos conductos quedan expuestos.
El frío, el calor, el dulce o incluso una corriente de aire pueden entonces llegar directamente y provocar ese dolor breve y agudo.
Causas frecuentes
- Cepillarse con demasiada fuerza o con un cepillo de cerdas duras.
- Alimentos y bebidas ácidos que desgastan el esmalte.
- Encías retraídas que dejan la raíz al descubierto.
- Apretar o rechinar los dientes, a menudo por la noche.
- Una caries, un diente fisurado o un empaste desgastado.
- Sensibilidad pasajera tras un blanqueamiento o un tratamiento reciente.
Qué puede hacer en casa
Una pasta de dientes para dientes sensibles ayuda a muchas personas. Actúa de forma gradual, así que úsela dos veces al día durante al menos dos semanas antes de valorar el resultado.
Después del cepillado, escupa el exceso pero no se enjuague, para que los principios activos permanezcan sobre los dientes. Pase a usar un cepillo suave con movimientos circulares delicados y espere unos 30 minutos después de tomar alimentos ácidos antes de cepillarse.
Cuándo acudir al dentista
Acuda a su dentista si la sensibilidad persiste, empeora o se concentra en un diente concreto. Un dolor que se prolonga después de algo frío o caliente, o que aparece al morder, puede indicar una caries, una fisura o un problema en el nervio.
Estos casos necesitan tratamiento, no pasta de dientes.
Cómo puede ayudarle su dentista
Según la causa, el dentista puede aplicar un barniz protector o un sellador, sustituir un empaste desgastado o cubrir una raíz expuesta. Si rechina los dientes, protegerlos por la noche marca una verdadera diferencia.



