Cómo funcionan
Los brackets tradicionales se fijan a los dientes y, con un arco metálico, los desplazan poco a poco hasta su sitio. Los alineadores invisibles son una serie de férulas transparentes y removibles, cada una con una forma ligeramente distinta, que mueven los dientes paso a paso.
Se cambia a un nuevo juego cada una o dos semanas.
Visibilidad y comodidad
Los brackets se ven, y tanto ellos como los arcos pueden rozar las mejillas y los labios. Los alineadores son casi invisibles y están hechos de plástico liso, algo que a muchos pacientes les resulta más cómodo en el día a día.
Los alineadores suelen usar pequeños relieves del color del diente, llamados ataches, adheridos a algunos dientes. Ayudan a que las férulas agarren y apenas se notan.
Comer y limpiar
Con brackets hay alimentos que conviene evitar, y cepillarse alrededor de ellos lleva más tiempo. Los alineadores se quitan para comer y para cepillarse, así que puede comer lo que quiera y limpiarse los dientes con normalidad.
La constancia importa
Como los alineadores son removibles, el resultado depende de llevarlos según las indicaciones, normalmente entre 20 y 22 horas al día. Los brackets son fijos, así que no dependen de su constancia de la misma manera.
Después del tratamiento
Elija lo que elija, los dientes tienden a volver hacia su posición anterior. Llevar un retenedor según le indique su dentista es lo que mantiene alineada su nueva sonrisa.
¿Cuál elegir?
Ambas opciones pueden dar resultados excelentes. La adecuada depende de la complejidad de su caso, su rutina diaria y sus preferencias personales.
En JokaDent, la ortodoncia se realiza con alineadores invisibles. En su consulta, su dentista le dirá si son adecuados para su caso.



